Carta al pueblo pasaitarra

Los Tres Pasajes nº 9, 1951

María Luisa González Arrieta, hija de nuestro querido amigo y colaborador Angel G. Machain, apunta, con sus onces añitos, muy prometedoras disposiciones literarias. Sus ejercicios escolares de redacción han merecido, ya antes de ahora, reiteradas felicitaciones de sus profesoras: La revista LOS TRES PASAJES, queriendo, con ello alentar y estimular la indudable facilidad de la inteligente pequeña, no ha dudado en dar cabida en sus páginas a la presente “carta” que nos remite, desde Hernani, aceptándola, complacidísima, como la primera pluma femenina que colabora en ellas en los nueve años que lleva editándose, y como “el más joven de todos sus colaboradores.

Hernani 19 de Junio de 1951
Queridos pasaitarras:

Hay cosas que, por simpatía, se pegan, esto lo digo porque de tanto verle a mi “aitacho” atareado estos días con Pasajes y sus cosas, a mí también me mueve a escribir algo sobre…. el ¡tan querido pueblo por él! ¡Y, claro, mis pocos años y lo que yo conozco de ese pueblo es más bien de oír a mi “aitacho”! ¿Que se habla de un pueblo? El mejor ¡Pasajes! ¿Que de un puerto se trata? El de Pasajes ¡el mejor! ¿De un pueblo bonito? No lo hay como él. En fin: que yo, de tanto oírle, y por ser donde mi “aitacho” nació, ¡pues yo también le quiero!
Me gusta su puerto, bahía o como se llame; sus calles son bonitas; sus fiestas, a las que yo siempre acudo; sus tiovivos, sus barracas, y los toros que, según dice mi “aitacho”, se celebran hace muchos años en el mismo lugar.
A mí me hace un no sé qué el corazón cuando pienso que por estas bonitas calles pasaron mis papás, mis abuelos y mis bisabuelos….

Mi tía Marichu siempre tiene también la fiebre de las grandezas de su pueblo, y, claro, yo siempre he tenido el capricho de conocer sus cosas, porque yo también lo aprecio por todos los motivos que he dicho.
Cada vez lo veo más bonito, y, sobre todo, esos jardines tan preciosos que hay frente a la Iglesia.
La Iglesia la encuentro un poco rara, es, más bonita la de Hernani, pero como Dios está en todas partes, aquélla también tiene la belleza de ser una casa divina.
Pues, como veréis, me estoy armando un lío con todas estas cosas y creo que si llegáis a leer estas líneas os reiríais de mi; pero no lo hagáis, que, si Dios quiere, os prometo que el año que viene ya lo haré mejor y volveré a comunicarme con vosotros por medio de la revista “Los Tres Pasajes”

Con todo afecto y cariño
Mª Luisa González Arrieta