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UNA VISITA AL “PARAGUAY”

La Unión Vascongada, 1899-01-26

Galantemente invitados por el agente en Pasajes de la compañía francesa de navegación Chargeus Reunis, nuestro respetable amigo D. Pablo Soula, visitamos ayer el magnífico atesmer Paraguay que en la marea de las primeras horas de la tarde entró procedente de Burdeos, en el vecino puerto, con pasajeros y carga general.

Es el Paraguay un hermoso vapor de hierro de 3163 toneladas de registro, según el Lloyd’s Register.
Fue construido en 1888 en los Atelliers et Chantiers de la Loire, en Saint Nasaire y mide 360’9 pies ingleses de eslora; 40.8 de manga y 80.7 de puntal.
Sus máquinas desarrollan una fuerza de 1800 caballos.

Es el principal de los 40 de que se compone la flota de la compañía, y a Pasajes ha venido por primera vez, para no interrumpir la línea regular que los Chargeurs Reunis tienen establecida entre el vecino puerto y Sudamérica.
Sabido es que esta compañía tiene puestos al servicio del gobierno español para la repatriación de los soldados de nuestras extinguidas colonias los principales barcos de su flota, entre ellos el Carolina, Entrerríos y Corrientes.

Tiene el Paraguay, que hacía el servicio a Madagascar y Costa Occidental de África, cámaras lujosísimas de primera clase.
Como en el viaje actual a Buenos Aires y regreso no lleva viajeros de esta clase, las cámaras han sido desprovistas de sus muebles y adornos principales; pero lo que allí resta, por lo que en ellos se ve, dáse uno cuenta del cuidado y comodidades que la compañía pone a disposición de los viajeros.
Sus cámaras de primera, situadas a la popa del barco, son amplias, perfectamente aireadas y lujosas. Todas están provistas de lavabos en mármol blanco é iluminadas por medio de la electricidad.
La salle à manger es preciosa. Sillones giratorios, paredes de mármol plano, calefacción por medio del vapor, y tres largas mesas de caoba, todo alumbrado por una docena de lámparas incandescentes de gran fuerza lumínica.
Tiene más de 10 metros de longitud por 5 de ancho.
Las cámaras son capaces para más de 150 viajeros de primera.

Manda el barco el capitán Déchaille. Joven, aunque de larga historia en la navegación marítima, deshízose ayer en cumplimientos con las personas que visitaron el buque.
Multiplicábase por serles útiles y con amabilidad poco común explicaba a todos y cada uno de los visitantes los manejos del buque y las mil impresiones que en un largo viaje cautivan al viajero.

Trae a bordo 130 emigrantes con destino a América, y en Pasajes embarcará 15 viajeros más y 320 toneladas de carga general que comprenden más de 6.000 bultos de sidra y vinos finos.
El tiempo frío que ayer tarde reinaba favoreció muy poco la visita a Pasajes; sin embargo, los tranvías marchaban atestados de gente, y las personas que visitaron el barco, con tarjeta que el representante señor Soula amablemente proporcionaba, fueron muchas.
Para hoy está anunciada la salida del barco para Buenos Aires y escalas; pero no podrá cargar los bultos que se le destinan y seguramente no saldrá el Paraguay de Pasajes hasta el amanecer de mañana.

Muchas familias distinguidas de San Sebastián visitaron ayer el barco en Pasajes, así como algunos señores cónsules y autoridades.
Al señor Soula agradecemos la amabilidad que con nosotros tuvo, y a Mr. Déchaille, el capitán del barco, deseamos tantos triunfos como los que lleva conquistados ya en su carrera de navegación.