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La nueva iglesia de Ancho

Colocación de la primera piedra

Euskal-Erria, 1896-06

El día 21 del corriente, el señor duque de Mandas, acompañado de su señora la duquesa de Mandas y su señora hermana la duquesa de Monteagudo, llegaron á las seis de la tarde en su carruaje a la erntrada del pueblo.

Recibieron a los ilustres invitados en dicho lugar, el señor Jiménez, gobernador accidental de esta provincia; el alcalde de Pasajes señor Irigoyen, el arcipreste señor Urizar, en representación del señor obispo, los párrocos de San Juan y San Pedro (Pasajes), el Ayuntamiento de esta villa y otras muchas personas.

Precedidos de cruz alzada, de la banda de música de Pasajes y del tamboril, se dirigieron a los terrenos de Molinao, donde se había levantado una tribuna adornada con banderas, con objeto de verificar el acto solemne de colocación de la primera piedra para la edificación del nuevo templo. Frente a aquella estaba la grúa destinada a levantar la piedra, adornada con gallardetes
Llegada la comitiva al lugar de emplazamiento, los señores duque de Mandas, alcalde de Pasajes, señor Irigoyen, y gobernador civil interino señor Jiménez, depositaron varias paletadas de argamasa con que quedó afirmada la primera piedra del edificio.
Seguidamente y en el orden expresado, dieron vuelta al perímetro que la iglesia ha de ocupar, subiendo a la tribuna, donde el notario de Rentería D. Agustín Olaortúa, ayudado de un escribiente, extendió el acta y demás documentos que firmados y sellados habían de colocarse dentro de la piedra.

Firmaron acta el señor duque de Mandas y su señora; señores Urizar, gobernador civil interino, alcalde, señor Lapazarán (de Ancho), D. Gregorio Arricostas (sindico), señores párrocos de Alza, San Juan y San Pedro, director de Sanidad marítima de Pasajes señor Zabaleta; barón de Ezpeleta, comandante de marina de Pasajes y personal a sus órdenes, coronel de miqueletes señor Logendio; concejales D. Dionisio Arrieta, D. Melquiades Zala, secretario don Martín Echeverría, juez municipal de Pasajes de San Juan, don Juan Zavalveascoa y D. José Arrieta, de San Pedro, con sus secretarios; don Juan Climacc, D. Puntaleón Samaniego, señor depositario del Ayuntamiento, D. José Joaquín Otaegui y varios vecinos.
Terminado este requisito y sellado el documento, el señor duque ce Mandas lo colocó en una caja de zinc, así como un ejemplar del Boletín Eclesiástico del día 15 de junio de 1896, otro de la Gaceta de Madrid del sábado 20 dé junio y otro del Boletín oficial de la provincia, fecha 19 del mismo mes y año, y una moneda de plata de cinco pesetas con el busto de D. Alfonso XIII y cuño correspondiente al año 1891.

La caja, cerrada y soldada, se depositó por el señor duque de Mandas en el hueco practicado al efecto en la piedra, y fue cubierta después con su tapa, con lo que se dió por terminada la ceremonia, durante la que la banda de música de Pasajes ejecutó algunas piezas.

Al acto, que revistió gran solemnidad, asistieron muchas personas, entre las que recordamos a los sacerdotes D. Vicente Vallarin, D. José Antonio Ayestarán, D. José Basilio Segurola, D. Miguel Antonio Iñarra, y señores D. José Osinalde, barón de Ezpeleta, D. Cosme Churruca con su señora e hijas, inspector de policía señor Pitard y otras muchas personas de San Sebastián y Pasajes.
Los edificios estaban adornados con colgaduras y banderas que daban un aspeco animado a la fiesta, a lo que contribuyó no poco el numeroso público que la presenciaba.

El vecindario de Ancho está de enhorabuena, pues pronto contará con un templo digno de su religiosidad y cultura en los extensos terrenos saneados de Molinao.