
Contacto: antxotarrok@antxo.com
Euskara ::: Castellano
El Guipuzcoano, 1890-05-02
No se habló ayer de otro asunto que el relativo a las manifestaciones obreras. A falta de noticias fidedignas, hiciéronse mil cálculos y conjeturas, originadas por la gran expectación que produce el anuncio de todo acontecimiento importante.
La mejor prueba de la expectación que reinó, podemos señalarla diciendo que nuestra redacción fue muy visitada por personas que nos mostraron su deseo de enterarse de las noticias que recibimos acerca de dichas manifestaciones.
A todos los que nos honraron con su visita, les ofrecimos nuestros telegramas, como hacemos siempre, en circunstancias análogas.
Respecto a los informes que nos trasmite el telégrafo sobre las manifestaciones, nada tenemos que decir en este lugar, porque resultaría incompleto nuestro trabajo; pues a la hora en que escribimos estas líneas, nos faltan datos de varios puntos, y queremos dejar lugar para insertarlos. Nos concretaremos más, por lo tanto, a San Sebastián, donde afortunadamente no ha ocurrido nada deplorable, conforme con las presunciones que ayer exponíamos.
Aunque no se temía, como decimos que aquí se presenciaron disturbios, las autoridades se previnieron para cualquier evento, adoptándose precauciones oportunas.
Ordenóse a las fuerzas de la guardia civil y miqueletes destacados en la provincia, y sobre todo en los centros obreros de Pasajes, Irún, Vera y la cuenca minera del Bidasoa, así como a los alcaldes de Tolosa, Irún, Alza, Eibar, Vergara y Mondragón, que procediesen con gran prudencia y tacto y que dieran inmediatamente aviso del más leve desorden que se produjera.
Los señores Gobernador Militar y Jefe de la Brigada, señores generales Rodríguez Bruzón y Henostrosa; el gobernador civil; el alcalde, señor Samaniego; el teniente de alcalde, señor Lizarriturry, estuvieron separadamente por los sitios públicos y conferenciaron varias veces, con objeto de comunicarse sus impresiones y leer los despachos telegráficos que se recibían.
Las tropas suspendieron ayer sus ejercicios, pero vióse que los soldados francos de servicio, asistieron a los paseos. No obstante, díjose que en el cuartel habíanse hecho los necesarios preparativos para que rápidamente se pusieran sobre las armas un batallón.
AÑO DE 1894
CENSO ELECTORAL
PROVINCIA DE GUIPÚZCOA
Donostia: Imprenta de la Provincia, 1894
Descargar censo electoral del año 1894
ESTEBAN DE LANDAGUIBEL, VECINO DE FUENTERRABÍA,
VENDE LA MITAD QUE LE PERTENECÍA
EN EL “MOLINO NUEVO DE ALZA”
AL CONVENTO DE SAN BARTOLOMÉ,
PROPIETARIO DE LA OTRA MITAD,
POR PRECIO DE QUINIENTOS CINCUENTA FLORINES.
1448-abril-10
San Sebastián
A.C.S.B. P. 47 Carta de venta. Original en pergamino de 464×395 mm redactado en gótica cursiva de transición.
Cit. Vives. G. “Catálogo” , doc. 366 n. 118
Juntas y Diputaciones de Guipuzcoa
1581/1583 VIII, 404 9ª j.
Villafranca, 12 mayo 1583
“Yten la Junta mandó que la villa de San Sebastián para el dicho tiempo (*) mande hazer y reparar el camino y malos pasos que ay dende Molinnao (sic) asta la Herrera. Y en defecto se da comisión a Juan Martinez de Isasti.
Y los mesmo se manda a la villa de La Rentería que para el dicho tienpo aga de sus parte los caminos y malos pasos que ay desde Molinao hasta la Madalena de Rentería y dende a ella hasta Oyarçun, en lo que es de su juridiçion. Y en defecto, pasado el dicho término se da comisión ha Esteban de Ybargoyen, veçino de San Sebastián.”
(*) día de Santiago.
1558/1564 III, 315 9 j.
Rentería, 21 de abril 1562
“Este dia San Juan de Azcayan, en nombre de la villa de Fuenterrabia presentó una petición por la cual en efecto pide manden a la villa de San Sebastián aga una puente en la río de Molinao, y que así bien manden se siga a costa de la Provincia el pleyto que se trata con la villa de San Sebastián sobre el ynpidimiento que la dicha villa aze a que las sidras ni otros mantenimientos que para sus naos ubiesen menester los tomasen de la dicha villa.- La Junta, en quanto al primer capítulo, mandó que la dicha villa de San Sebastián, dentro de dos meses agan en el dicho arroyo una puente por donde pueda pasar un onbre a cavallo. Y en quanto al segundo capítulo mandó que si la Provincia a salido antes de agora al dicho pleyto se siga a costa d´ella, y se dé por capítulo de ynstrución al soliçitador de Valladolid.”